María vive en un pueblo pequeño cerca de Segovia. Es arquitecta. Es inteligente, es guapa, pero está sola. Su mejor amiga se llama Sofía. Sofía es muy buena, pero muy caótica. El padre de María se llama Javier. Javier quiere mucho a María y quiere verla feliz.
Un martes por la noche, María escribe en el teléfono: "Oye, ¿nos casamos?" Es una broma. Es para Marco, su compañero de la universidad. Pero no. El teléfono envía el mensaje a otro Marco. Se llama Marco Sánchez. Marco Sánchez es restaurador de muebles. Es guapo y tiene encanto. Pero no quiere compromisos.
El teléfono suena. Es un mensaje de Marco Sánchez: "¡Sí, por fin!" María lee el mensaje. ¡Ay, no! ¿Qué es esto? María quiere enviar una foto del mensaje a Sofía, pero la envía al grupo de la familia. ¡Es demasiado tarde! La madre de María ve el mensaje. La madre de María lee: "¿Nos casamos?" y "¡Sí, por fin!" La madre llama a la iglesia. La madre reserva la sala.
Javier, el padre, está muy contento. Muy, muy contento. María está en el sofá con Sofía. María no sabe qué hacer. Sofía mira el perfil de Marco Sánchez en el teléfono. "Mira", dice Sofía. "¡Es guapísimo! ¡Es el destino!"