Sara mira a su hermana gemela Marta en la cocina pequeña. Hace calor. Afuera llueve. Sara está nerviosa. Marta está nerviosa también.
Marta toma café. Sara come pan. Marta dice: "¿Estás segura? Una semana es mucho tiempo". Sara responde: "Sí. Necesito estar lejos de Javier. Necesito respirar". Marta entiende. Ella también necesita ayuda. Su exposición de arte es en siete días. Es importante. Es estresante.
Sara coge su maleta y se va. Una hora después, se abre la puerta. Es Javier. "¡Hola, Sara! Estoy muy cansado", dice. Pero Sara no está en casa. Marta está aquí ahora. Marta lleva ropa de Sara. Marta habla como Sara. Javier no ve la diferencia.
Marta dice: "Hola, Javier". Javier entra en la casa. Besa a Marta en la mejilla. No es un beso de amor. Es un beso automático. Triste.
Después, Javier está en el sofá. Marta está nerviosa. Entonces suena el timbre. Es un vecino nuevo. Es guapo. Tiene una sonrisa bonita. Es Alejandro. Vive al lado.
Alejandro dice: "¡Hola, Sara! ¿Cómo estás?"
Marta mira a Javier. Marta mira a Alejandro. ¿Qué hace ahora?